En mayo de 2.007 hemos vuelto a las andadas. Después de seis años de inactividad por mi parte, Javier y yo volvimos a La Herradura (Granada) con la intención de disfrutar -una vez más- de las emociones del submarinismo. Ya casi habíamos olvidado cómo se conectaba la botella al chaleco, pero la experiencia resultó satisfactoria, ayudados por nuestros ordenadores de buceo Cressi. 40 minutos de inmersión nos hicieron olvidar que ya nos estamos haciendo mayores. Después, a eliminar el nitrógeno en los confortables chiringuitos de la playa.

Camino a "La piedra del hombre", un lugar fantástico a 19 metros de profundidad.

Emilia y Selina, escuchando atentamente nuestras batallitas sobre pulpos, inoportunos calambres y enganches en las redes del fondo, que se solventaron gracias a los cuchillos de buceo de nuestros compañeros. !Qué sería de nosotros sin nuestras abnegadas esposas!.

Precioso atardecer de primavera en la playa de La Herradura: